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Hoy, 1 de octubre, día del mayor es un día de fiesta también para nuestra Fundación Mayores. Seguramente en los medios de comunicación se oirá mucho hoy de los mayores, pero muy poco de la Fundación y de nuestros beneficiarios.

 

¿Por qué? Porque nuestra misión está de lado de aquellas personas mayores que padecen el “estigma”, entre otros, de la discapacidad. Pensarán ustedes que lo que estoy argumentando es una barbaridad. Y lo es.

Pero también es una realidad y por eso queremos alzar la voz. Precisamente nuestra misión como Fundación es principalmente estar al lado de estas personas y eliminar las barreras… y mostrar a la sociedad el valor de las personas mayores, de estas personas mayores, los nuestros: mostrar lo que nos enseñan, el cariño que nos dan, lo que aportan, lo que disfrutan… y levantar la voz para que dejen de ser invisibles: ellos y sus problemas, sus carencias, su situación de estigma, de ninguneo, de mal trato, de malas prácticas… de soledad…..

dia de las personas mayores

           ¡No nos olvidemos nunca de las personas mayores!

Ellos son nuestra razón de existir, la Fundación existe para eso: para acompañar, proteger, hacer visible, disfrutar con las personas mayores, sí, disfrutar y aprender de los mayores que con discapacidad, sufren y saben sufrir, y también reaccionar, agradecer, sonreír, dar consejos, mostrar con su aptitud y su vida que tienen la sabiduría, la experiencia y que son valientes para aceptar la ayuda y superar las limitaciones de la edad, del deterioro, de la enfermedad o la discapacidad… porque para ellos la vida es un regalo y con un poco de apoyo, son capaces de dar mucho, vivir mucho, agradecer mucho y enseñar infinitamente….

fundacion mayores castilla la mancha 1

            En el día del mayor, presentamos a nuestros mayores, presentamos a nuestra Fundación y animamos a nuestra sociedad a que valoren a los mayores…. Especialmente a aquellos que son diferentes, son, si cabe, mejores, porque muestran el empuje y el valor de ser mayor y diferente en una sociedad en la que, quizá, nadie se para a contemplar y muchas veces, ignorando su realidad, los quieren convertir en invisibles.