Información sobre incapacitación

¿Qué es la incapacitación?

Lo cierto es que ni el Código Civil ni la Ley de Enjuiciamiento Civil ofrecen una definición de la incapacitación. No obstante, ésta puede ser definida como la privación de la capacidad de obrar de una persona física acordada por sentencia en virtud de las causas establecidas en la Ley.

La incapacitación no es un estado que deba producir siempre los mismos efectos jurídicos. Antes bien, a la vista de las circunstancias que concurran en cada caso, los tribunales deben fijar el alcance de la incapacitación, es decir, determinar para qué tipo de actuaciones se le priva al incapaz de la capacidad de obrar. Asimismo debe fijarse el régimen tutelar a que va a quedar sometido el incapaz (tutela o curatela) y en ciertos casos también puede determinarse en la sentencia quién va a ser la persona o personas que deban ejercer el cargo tutelar de que se trate. También cabe acordar en el proceso de incapacitación, aunque no sólo en él, el internamiento del incapaz; cuya facultad no viene encomendada al órgano de guarda constituido, sino exclusivamente al juez correspondiente.

Tramitación del proceso de incapacitación

El objeto del proceso de incapacitación se define en el art.199 CC: “Nadie puede ser declarado incapaz sino por sentencia judicial en virtud de las causas establecidas en la Ley”. El procedimiento de incapacitación tiene por finalidad el declarar que una persona carece de aptitud para autogobernarse debido a una enfermedad o deficiencia persistente de carácter psíquico. De esta declaración se derivará una limitación o reducción de su capacidad de obrar, lo que no significa definitiva, ya que es posible la reintegración de su capacidad (art.761 LEC).

Figuras de guarda
La guarda y protección de la persona y bienes o solamente de la persona o de los bienes de los incapacitados, se realizará, en los casos que proceda, mediante:

  1. La tutela.
  2. La curatela.
  3. El defensor judicial.

1. Tutela
La tutela es aquel mecanismo de protección pensado para los casos en que se determine una incapacidad total y, para aquellos casos de incapacidad limitada en que no proceda la Curatela, si bien en estos casos habrá que indicar expresamente a qué actividades alcanza la protección.
La sentencia que declare la incapacitación determinará en atención a la extensión y límites de esta, según el grado de discernimiento del incapacitado, si ha de quedar sometido al régimen de tutela o curatela, bajo la primera forma de protección se colocará a aquellos incapacitados cuyo grado de discernimiento sea tan reducido que elimine toda capacidad de obrar, por presentar una persistente y elevada perturbación en sus funciones intelectuales, de no ser así, quedarán sujetos a curatela.
Las funciones tutelares constituyen un deber, se ejercerán en beneficio del tutelado y estarán bajo la salvaguarda de la autoridad judicial.

2. Curatela
Cuando la capacidad de obrar queda totalmente retirada por una sentencia de incapacitación total, procede el nombramiento de un tutor, que sustituirá dicha capacidad. Cuando la capacidad de obrar queda parcialmente restringida mediante una sentencia de incapacitación parcial, se procede al nombramiento de un curador, que no sustituye la capacidad del incapaz sino que simplemente la completa.
Establece el artículo 289 del Código Civil, que la curatela de los incapacitados tendrá por objeto la asistencia del curador para aquellos actos que expresamente imponga la sentencia que la haya establecido.
Así, las curatelas tienen un contenido marcadamente económico, mientras que las tutelas comprenden también el aspecto personal de la incapacidad.

3. Defensor Judicial

Es aquella figura a la que se atribuye la representación y amparo de los intereses de los incapacitados. El artículo 299 del Código Civil establece los casos en que será nombrado: